LUIS
DE LA FUENTE
Nace
en Madrid en 1950, estudia en la Facultad de Bellas
Artes de San Fernando de Madrid y obtiene la licenciatura.
Es matricula de honor en las asignaturas de dibujo de
estatua y ropajes antiguos, anatomía y otras.
Estudia Psicologia del dibujo en la Universidad de Vincennes
de París. Ejerce de profesor de dibujo y pintura
en la Escuela de Artes y Oficios Artísticos de
Valladolid. Durante ocho años viaja por todo
el mundo realizando estudios y retratos en diferentes
países. Desde 1986 se dedica en exclusiva al
trabajo en el estudio fijando su residencia en Madrid
y posteriormente en Valencia y Castellón de la
Plana, ciudad donde reside en la actualidad. Sus obras
han sido expuestas en las mas prestigiosas salas y forman
parte de numerosas colecciones privadas en diferentes
países europeos.
ENSAYO
No
busquéis en mis cuadros ninguna personalidad,
ninguna originalidad. No os preguntéis que os
dicen. Mirad si de alguna forma misteriosa el silencio
está pintado en alguno de ellos. Si es así,
está cumplido el objetivo. Reposad en el SILENCIO
del cuadro y volved a descubrirlo en vuestro corazón.
Desde él, mirad el mundo con los ojos de un niño
y os volveréis a encontrar con la BELLEZA de
la que yo sólo he querido ser un humilde intérprete.
La
obra de arte muestra la belleza en un plano reducido
de tiempo y espacio y hace asequible lo que es díficil
de percibir en el extenso lienzo de la vida. En su mágico
espejo contemplamos las leyes de relación y armonía
que rigen nuestra propia esencia y así nuestro
espíritu degusta el sabor de la felicidad que
nace al recordarnos o reconocernos.
Luis
de la Fuente
ENSAYOS
CRITICOS
Poeta
del pincel, observador de las pequeñas cosas,
Luis de la Fuente deja que sea la sencillez casi ascética
del momento, de la luz, o bien del objeto representado
quienes tomen ese protagonismo que tan bien sabe adjudicarles.
Pintor
por vocación y por una necesidad imperiosa de
participar y hacer participes a los demás de
la magnífica sensación que resulta de
la contemplación limpia de su entorno, manifiesta
en su pintura su credo personal, su códice íntimo.
El color, el dibujo, las atmósferas se desarrollan
con absoluta naturalidad. Cada elemento ocupa su lugar,
trasmitiendo paz estética.
Juego
de blanco sobre blanco, donde la mentira resulta imposible.
No hay concesiones: Es pintura directa, nacida del corazón.
Un
dibujo minucioso y detallista se desarrolla en su obra
pero, además, este artista sabe sacar del óleo
sus mejores posibilidades en unas obras diáfanas
en intención y en evidencia.
Mercedes
Hernández
Critico
de Arte.
Luis
de la Fuente, como consecuencia de su formación
en la Academia de San Fernando de Madrid, ha estudiado
en profundidad a los maestros de la pintura española
del realismo, esto es desde Velázquez a Casado
del Alisal y desde los tenebristas a Sorolla. Con tales
mimbres ha cuajado su propio estilo en el que prima el
dibujo y la iluminación , entendida esta como un
ejercicio de investigación sobre las gradaciones
y matices del color en su intención sobre los objetos
o sobre las figuras humanas.
En
la pintura de Luis de la Fuente convive lo lírico
de su temperamento personal con la intención
poética de su expresividad pictórica.
Es curioso como se explicitan estos contrastes en las
etéreas visiones de sus bodegones, que conceden
una especial atmósfera de profundidad dinámica
al entorno de los objetos. Y ello vale mas por cuando,
al contemplar la obra se percibe la rotundidad de su
tratamiento, sobre un concepto de estudio del natural
en el que manda el valor corpóreo de la luz y
del volumen, en aras de dotar a los objetos de una dimensión
plástica que transciende la mera dicción
del retrato de las formas.
Antonio
Gascó.
Critico
de Arte.