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BIOGRAFIA:
Considerado
el padre del arte moderno. Intentó conseguir una síntesis
ideal de la representación naturalista, la Expresión
personal y el orden pictórico abstracto. Entre todos los
artistas de su tiempo, Cézanne tal vez sea el que ha ejercido
una influencia más profunda en el arte del siglo XX (Henri
Matisse admiraba su utilización del color y Pablo Picasso,
desarrolló la estructura de la composición plana
de Cézanne para crear el estilo cubista). Sin embargo,
mientras vivió, Cézanne fue un pintor ignorado que
trabajó en medio de un gran aislamiento. Desconfiaba de
los críticos, tenía pocos amigos y, hasta 1895,
expuso sólo de forma ocasional. Estaba distanciado incluso
de su familia, que tachaba su comportamiento de extraño
y no apreciaba el carácter revolucionario de su arte. Cézanne
nació el 19 de enero de 1839 en la ciudad de Aix-en-Provence,
en el sur de Francia. Su padre era un banquero acaudalado. Fue
amigo de infancia de Émile Zola y, al igual que éste,
manifestó interés por el arte desde muy joven para
disgusto de su padre. En 1862, después de una serie de
encarnizadas discusiones familiares, el aspirante a artista recibió
una pequeña asignación y fue enviado a estudiar
arte a París, hacia donde ya había partido Zola.
Cézanne se sintió de inmediato atraído por
los elementos más radicales del mundo artístico
parisino. Admiraba sobre todo al pintor romántico Eugène
Delacroix y, entre los artistas más jóvenes, a Gustave
Courbet y a Édouard Manet, que exponían obras que
la mayoría de sus contemporáneos encontraban chocantes
tanto por su estilo como por su temática. Muchas de las
primeras obras de Cézanne estaban pintadas con pigmentos
espesos y en tonos oscuros que recordaban al expresionismo romántico
y melancólico de generaciones anteriores. Sin embargo,
al igual que Zola en su empeño por desarrollar una narrativa
realista, también Cézanne manifestó un interés
progresivo en la representación de la vida contemporánea,
quería pintar el mundo tal como se presentaba ante sus
ojos, sin preocuparse de idealizaciones temáticas o afectación
en el estilo.
La influencia más significativa en los comienzos de su
madurez artística fue la de Camille Pissarro, pintor mayor
que él aunque poco reconocido, que vivía con su
numerosa familia en una zona rural a las afueras de París.
Pissarro no sólo proporcionó al inseguro Cézanne
el apoyo moral que necesitaba sino que lo introdujo en la nueva
técnica impresionista para conseguir los efectos de la
luz natural. Junto con Claude Monet, Auguste Renoir y unos pocos
pintores más, Pissarro había desarrollado un estilo
para trabajar al aire libre (en plein air) de forma rápida
y a escala reducida, que consistía en utilizar pequeños
toques de colores puros, sin recurrir a bocetos preliminares ni
a dibujos. Pretendían atrapar de ese modo los efectos lumínicos
fugaces así como su interpretación visual, también
efímera, de la naturaleza. Bajo la tutela de Pissarro,
en el corto periodo comprendido entre 1872 y 1873, Cézanne
pasó de los tonos oscuros a los colores brillantes y comenzó
a concentrarse en escenas de la vida rural. Aunque parecía
poseer menos dominio técnico que los otros impresionistas,
Cézanne fue aceptado dentro del grupo y expuso con ellos
en 1874 y 1877. En general los impresionistas contaban con un
éxito comercial limitado, y las obras de Cézanne
tuvieron la acogida más desfavorable por parte de la crítica.
Se distanció de muchos de sus contactos parisinos a finales
de la década de 1870 y durante toda la década de
1880 pasó gran parte del tiempo en su Aix-en-Provence natal.
A partir de 1882 dejó de trabajar en estrecha relación
con Pissarro. En 1886 creyó ver referencias a sus fracasos,
apenas disimuladas, en una novela de Zola y rompió sus
relaciones con él, a pesar de que había sido su
apoyo durante mucho tiempo. Ese mismo año heredó
la fortuna de su padre y por fin, a la edad de 47 años,
consiguió la independencia económica, aunque permaneció
en su aislamiento social. El aislamiento y la concentración,
así como la singularidad de su búsqueda, podrían
señalarse como los responsables de la increíble
evolución que sufrió su estilo durante las décadas
de 1880 y 1890. En ese periodo, aunque continuó pintando
directamente del natural con brillante colorido de tipo impresionista,
fue simplificando de modo gradual la aplicación de la pintura
hasta el punto de que parecía lograr expresar el volumen
con sólo unas cuantas pinceladas de color yuxtapuestas.
Más adelante los expertos llegarían a afirmar que
Cézanne había descubierto un modo de representar
tanto la luz como las formas de la naturaleza simplemente mediante
el color. Parecía reintroducir una estructura formal que
los impresionistas habían abandonado, sin sacrificar por
ello la sensación y vivacidad lumínica lograda por
ellos. El propio Cézanne hablaba de modular el color en
lugar de modelar el claroscuro de la pintura tradicional. Con
ello se refería a que suplantaba las convenciones artificiales
de representación (modelar) por un sistema más expresivo
(modular) que se hallaba aún más próximo
a la naturaleza o, como decía el propio artista, \"paralelo
a la naturaleza\". Para Cézanne la solución
a todos los problemas técnicos del impresionismo radicaba
en utilizar el color de un modo más ordenado y expresivo
que el de sus compañeros impresionistas. Cézanne
consideraba que nunca llegaba a alcanzar plenamente su objetivo,
por lo que dejó la mayor parte de sus obras sin acabar
y destruyó muchas otras. Se lamentaba de su fracaso a la
hora de representar la figura humana y, efectivamente, las grandes
obras con figuras humanas de sus últimos años, como
Bañistas (c. 1899-c. 1906, Museo de Arte, Filadelfia),
revelan unas distorsiones curiosas que parecen dictadas por el
rigor del sistema de modulación cromática que él
mismo impuso sobre sus propias representaciones. Sin embargo,
la generación posterior de pintores llegó a aceptar
prácticamente todas las rarezas de Cézanne. Dicha
generación creía que ya se habían formulado
los objetivos naturalistas del impresionismo y que era necesario
un estilo nuevo y original, sin reparar en la dificultad, para
poder devolver al arte moderno sinceridad y compromiso. Durante
muchos años la obra de Cézanne sólo fue conocida
por sus antiguos colegas impresionistas y por unos cuantos artistas
jóvenes radicales de la línea del postimpresionismo,
entre los que se incluían Vincent Van Gogh y Paul Gauguin.
Sin embargo, en 1895 Ambroise Vollard, ambicioso marchante parisino,
organizó una exposición de sus obras y las promocionó
con gran éxito durante los años siguientes. Hacia
1904, Cézanne alcanzó la consagración en
uno de los grandes salones oficiales de pintura y cuando murió
(en Aix, el 22 de octubre de 1906) había logrado un prestigio
considerable. Muchos pintores jóvenes viajaron hasta Aix-en-Provence
para verle trabajar y pedirle consejo durante los últimos
años de su vida. Sin embargo, tanto su estilo como sus
teorías continúan siendo misteriosas y crípticas;
para unos era un pintor primitivo ingenuo y para otros un complicado
maestro en los procedimientos técnicos. Aunque todos están
de acuerdo en que la intensidad de sus colores, unida al aparente
rigor de la estructura compositiva, indican que, a pesar de la
frecuente desesperación del propio artista, había
sintetizado los elementos básicos de representación
y expresividad de la pintura de un modo muy personal.
fuente
buscabiografias.com
http://www.ibiblio.org |
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